Lean, lean, por favor:
Vale, es una noticia de esa editorial de tamaño, digamos, planetario de cuyo nombre no quiero acordarme (doblemente sic), pero por dios, qué poca vergüenza. Y qué pocas lecturas por parte de esos llamados críticos. O qué buenos jamones cinco jotas, vete a saber.
Ni Dickens ni Cervantes son mis favoritos de todos los tiempos, pero vamos, igual ha sido solo por comparar el grosor de las respectivas obras (no me entiendan mal) con la del sr. Ruiz. Ahí sí, de acuerdo, son comparables. En cualquier otro aspecto no. No. No. No. NO. Por mucho que se empeñen. O bueno, sí lo son, pero todo el mundo sabe que las comparaciones son odiosas. Sobre todo en ciertos sentidos.
A mí, qué quieren que les diga, se me queda una cara como esta:

Ni Dickens ni Cervantes son mis favoritos de todos los tiempos, pero vamos, igual ha sido solo por comparar el grosor de las respectivas obras (no me entiendan mal) con la del sr. Ruiz. Ahí sí, de acuerdo, son comparables. En cualquier otro aspecto no. No. No. No. NO. Por mucho que se empeñen. O bueno, sí lo son, pero todo el mundo sabe que las comparaciones son odiosas. Sobre todo en ciertos sentidos.
A mí, qué quieren que les diga, se me queda una cara como esta:
